¿Cómo se formó el Teide? Esta es una de las preguntas que se hacen las personas que contratan las rutas guiadas en Tenerife. El Teide es uno de los elementos más turísticos de la isla, además de ser un parque natural digno de visitar. A continuación, os vamos a contar cómo se formó.

Lo primero que hay que decir es que si queréis visitar el Teide tendréis que utilizar rutas guiadas en Tenerife, porque de lo contrario el acceso a particulares es muy complicado, y más si son turistas. Hay demasiados visitantes y por eso es siempre recomendable contratar trayectos guiados.

El Teide es un volcán. Tiene una altitud de casi 4.000 metros sobre el nivel del mar, lo cual hace que sea el pico más alto del país y el tercer volcán más grande de la Tierra, tomando como base su lecho oceánico (7.000 metros).

Estos atributos le hacían ser sagrado entre los nativos guanches (primeros habitantes en Canarias). Existe una leyenda en la que un dios del mal raptó al dios de la luz y lo llevó al interior del volcán, donde se enfrascaron en una pelea eterna que dejó al mundo en oscuridad.

Desde un lado más científico, el Teide apareció junto con otros tres volcanes de escudos (actualmente muy erosionados). Se produjeron fracturas y erupciones que dejaron la isla sin vegetación. Según los últimos estudios, se estima que las erupciones fueron hace más de 150.000 años, lo que implica que el volcán está dormido y apagado.

Si queréis saber más sobre el Teide, os recomendamos verlo en persona. Es una experiencia única que vale la pena, ya que es muy diferente a los paisajes de la Península a los que estamos acostumbrados. Si vais a visitar el Teide os aconsejamos que recurráis a visitas con guías turísticos profesionales como en Excursiones turísticas en Tenerife.